Amazon: ¿oportunidad de inversión? La tesis con las cuentas delante
Si buscas las acciones de Amazon en cualquier web financiera, verás que cotizan a unas 20 veces beneficios. Parece barato para una empresa cuya división en la nube crece un 37%. El problema es que ese 20 es mentira, o mejor dicho, es verdad contable y mentira económica: casi la mitad del beneficio de los últimos doce meses no viene de vender nada, sino de apuntar en los libros que su participación en Anthropic vale más que antes.
Ese detalle resume bien por qué invertir en Amazon es más difícil de juzgar de lo que parece. Dentro hay tres negocios con economías opuestas (una nube que gana casi 40 céntimos por cada dólar, una tienda que gana 6 y una máquina de publicidad escondida dentro de la tienda), una factura de inversión que se ha comido toda la caja, y una cartera de apuestas que el beneficio operativo todavía no recoge. Mi tesis, antes de justificarla: creo que Amazon es una oportunidad de inversión razonable a este precio, no una ganga, y que casi todo depende de dos cosas que se pueden vigilar con datos públicos. Vamos por partes, con la fuente de cada cifra.
Lo primero: a cuántas veces cotiza de verdad
El 30 de septiembre de 2026 la acción cerró en 249,15 dólares. Con 10.783 millones de acciones, la empresa vale unos 2,69 billones de dólares. A partir de ahí salen tres múltiplos distintos, y los tres son correctos:
En el segundo trimestre de 2026, Amazon declaró 62.600 millones de beneficio neto, de los que 53.400 millones eran ingresos no operativos antes de impuestos, «principalmente de nuestras inversiones en Anthropic», según su propia nota de resultados. Ese dinero no ha entrado en caja: es una revalorización. Por eso, cuando alguien dice que Amazon está a 20 veces, conviene preguntar veinte veces qué. Yo me quedo con el segundo número, unas 29 o 30 veces lo que gana el negocio, y es el que uso en el resto del artículo. Es la misma primera comprobación que explico en la guía sobre cómo leer los resultados trimestrales de una empresa: separar el beneficio operativo del neto antes de opinar.
AWS ya es más de la mitad del beneficio, y eso no es lo nuevo
Se repite mucho que AWS, la división de servicios en la nube, aportará este año más de la mitad del beneficio operativo de Amazon. Es cierto, pero lleva siéndolo desde hace años. Con los datos de sus informes anuales:
- 2019: 63% del beneficio operativo.
- 2021: 74%.
- 2023: 67%.
- 2024: 58%.
- 2025: 57% (45.600 millones de un total de 80.000).
- Primer semestre de 2026: 60% (30.800 millones de 51.300).
Fíjate en que el peso de AWS bajó entre 2023 y 2025. No porque AWS fuera peor, sino porque la tienda pasó de ganar muy poco a ganar bastante más. Así que la novedad no es el reparto. La novedad son tres cifras del último trimestre:
- AWS crece un 37% más que el año pasado, su ritmo más alto en dieciocho trimestres, y ya factura a un ritmo anual de 169.000 millones de dólares.
- Tiene 496.000 millones en contratos firmados que todavía no ha facturado, con una duración media de 6,4 años. Es más de tres veces lo que AWS ingresó en los últimos doce meses.
- Y aun así no da abasto. Andy Jassy, el consejero delegado, dijo en la presentación que ni gastando lo que gasta tendrán capacidad para atender toda la demanda de 2026, y que cree que en 2027 pasará lo mismo.
Un negocio de 148.000 millones de ventas anuales que acelera en vez de frenar, con la demanda contratada por delante, es algo muy poco habitual. Es el corazón de la tesis.
El margen de AWS: del 36% al 40%, con un asterisco
En los últimos doce meses AWS ha ganado 36,8 céntimos por cada dólar que ingresa. En 2022 y 2023 rondaba el 27% o 28%. En el último trimestre llegó al 39,4%, y de ahí sale la idea de que el 40% en 2030 es un objetivo prudente, casi cumplido ya.
Aquí va el asterisco que no sale en los titulares. El director financiero explicó en la llamada con analistas que ese trimestre incluía un beneficio de unos 600 millones de dólares por el cambio de valor de contratos de energía que contablemente se tratan como derivados. Sin ese apunte, el margen del trimestre habría sido del 37,9%. Sigue siendo muy bueno, unos cinco puntos mejor que el del año pasado, pero no es un 39,4% limpio.
Hay además una fuerza que empuja en contra y que casi nadie cuenta. En los últimos doce meses Amazon ha invertido 169.000 millones de dólares en inmovilizado, y su gasto por amortización ha sido de 75.200 millones. Es decir, está amortizando menos de la mitad de lo que compra. Esa diferencia no desaparece: se irá cargando a la cuenta de resultados durante los próximos años, a medida que los centros de datos entren en servicio. Para que el margen de AWS suba al 40% y se quede ahí, los ingresos tienen que crecer más deprisa que esa amortización. Hasta ahora lo están haciendo. El propio director financiero avisó de que estos márgenes van a fluctuar.
Chips propios: por qué Trainium y Graviton cambian las cuentas
La mayor parte de la inteligencia artificial del mundo corre sobre chips de Nvidia, que se queda con un margen enorme en cada venta. Amazon lleva años diseñando los suyos: Graviton (procesadores de uso general, ya en su quinta generación) y Trainium (chips específicos para inteligencia artificial, lo que en el sector se llama un ASIC). Cada servidor que lleva un chip propio en vez de uno comprado es margen que se queda en casa.
Esto ya no es un proyecto de laboratorio. Los datos que da la propia empresa:
- El negocio de chips factura a un ritmo anual de más de 25.000 millones de dólares y crece a tres dígitos.
- Graviton lo usa el 98% de los mil mayores clientes de su servicio de computación, y ofrece hasta un 40% mejor relación entre precio y rendimiento que los procesadores equivalentes.
- Trainium2 se ha vendido casi entero, Trainium3 está casi todo reservado y una parte importante de Trainium4 tiene dueño año y medio antes de estar disponible. Anthropic y OpenAI han firmado compromisos de varios gigavatios sobre estos chips.
Y la frase que importa para un inversor está en la carta a los accionistas de abril de 2026: Jassy espera que, a escala, Trainium ahorre a Amazon decenas de miles de millones de dólares al año en inversión y le dé varios cientos de puntos básicos de ventaja en margen operativo frente a depender de chips ajenos. Si eso se cumple, el 40% de margen no es un techo. Si Trainium se queda atrás en rendimiento frente a la siguiente generación de Nvidia, los clientes pedirán Nvidia y la ventaja se evapora. Es una de las dos cosas que hay que vigilar.
El debate de la vida útil de los chips, explicado con una división
La otra es contable, y es de las discusiones más importantes del mercado ahora mismo. Cuando Amazon compra un servidor no lo apunta como gasto de golpe: lo reparte entre los años que cree que va a durar. Cuantos más años, menos gasto anual y más beneficio hoy. La cuenta es de primaria:
¿Qué está pasando en la realidad? Aquí hay que ser preciso, porque los datos apuntan en las dos direcciones:
- En contra: Amazon alargó la vida útil de sus servidores de cinco a seis años en 2024, y en 2025 la acortó otra vez a cinco para una parte de ellos, citando expresamente el ritmo de avance de la inteligencia artificial. Le costó 1.400 millones de dólares más de amortización ese año. Y en diciembre de 2025 el precio de alquilar un chip H100 de Nvidia había caído alrededor de un 70% desde su máximo.
- A favor: durante 2026 la tendencia se ha dado la vuelta. Según datos de Silicon Data recogidos en agosto, los precios de alquiler están subiendo en casi todas las generaciones de chips, incluidas las antiguas, porque falta capacidad. Y Jassy afirma que la mayor parte de su capacidad de inteligencia artificial se contrata a cinco años o más, y que la inversión en servidores se recupera de media en algo menos de tres.
Mi lectura: mientras la demanda supere a la oferta, un chip viejo sigue alquilándose y la vida útil de cinco o seis años es defendible. El día que sobre capacidad, los chips antiguos serán los primeros en quedarse sin cliente y habrá que amortizarlos más rápido. El contrato a cinco años protege parte de ese riesgo, pero no todo.
La tienda: menos inventario propio y una máquina de publicidad dentro
El comercio electrónico de Amazon tiene dos formas de vender. En la primera compra el producto, lo guarda y lo revende. En la segunda, un vendedor externo pone el producto y Amazon cobra comisión, almacenaje y envío. La segunda es mejor negocio: más margen, menos dinero inmovilizado en inventario, y Amazon cobra al cliente antes de pagar al vendedor. Se nota en el balance: a 30 de junio debía a sus proveedores 147.400 millones de dólares y tenía solo 38.200 millones en inventario. Sus proveedores financian su crecimiento.
Se suele decir que este trasvase hacia vendedores externos sigue avanzando. Los datos piden un matiz. Las unidades vendidas por terceros eran el 54% del total en 2020 y el 61% a finales de 2023. Desde entonces llevan dos años y medio clavadas entre el 60% y el 62%. Donde sí se ve la mejora es en los ingresos: entre 2023 y 2025 los servicios a vendedores crecieron un 23%, frente al 16% de la venta propia. La mejora de mezcla existe, pero ya no viene de que suba el porcentaje, sino de cobrar más servicios a cada vendedor.
Lo que de verdad ha cambiado la tienda es la publicidad. Los anuncios que ves al buscar un producto facturaron 76.100 millones de dólares en los últimos doce meses y crecen un 26%. Amazon no publica cuánto gana con ellos. Mi estimación, y la de casi todo el que lo analiza, es un margen de entre el 50% y el 60%, porque el anuncio se vende sobre una infraestructura que ya está pagada. Con ese supuesto sale una cuenta reveladora:
Esto tiene una lectura buena y una mala. La buena: hay muchísimo margen por ganar si la robótica (más de un millón de robots en sus almacenes, y el plan de duplicar con creces los brazos robóticos este año) abarata el reparto. La mala: como AWS crece más rápido que la publicidad, el peso de los anuncios en el conjunto irá bajando, y la tienda sin ellos sigue siendo un negocio de márgenes finos.
La caja: 220.000 millones de inversión y un precedente
Este es el punto donde la tesis se pone seria. Amazon prevé invertir unos 220.000 millones de dólares en 2026, 20.000 más de lo que había dicho, porque la memoria se ha encarecido. Su negocio generó 161.400 millones de caja en los últimos doce meses. La resta sale negativa: el flujo de caja libre es de 7.600 millones en contra, cuando hace un año era de 18.200 a favor. La diferencia se está cubriendo con deuda. La deuda a largo plazo pasó de 65.600 a 128.900 millones en solo seis meses, y el gasto por intereses del trimestre fue de 1.314 millones frente a 516 un año antes. Una empresa que se financia en el mercado depende de lo que marque el bono a 10 años y de cuánto cueste endeudarse, y Amazon ha pasado a ser una de ellas.
Ahora el precedente, que es lo que me da cierta tranquilidad. Esto ya pasó una vez. En 2021 y 2022 Amazon amplió a toda prisa su red logística y su flujo de caja libre llegó a 19.700 millones en negativo. El mercado la castigó con dureza. Dos años después, cuando esa capacidad empezó a llenarse, la caja libre había subido a 53.000 millones a favor. El patrón es el mismo que describe Jassy en su carta: se paga la tierra, la energía, los edificios y los chips entre 6 y 24 meses antes de poder facturar.
La diferencia es de tamaño. La inversión de ahora es casi el triple que la de entonces y sigue subiendo, y esta vez los activos (chips) se quedan viejos antes que un almacén. El precedente demuestra que la dirección sabe salir de un ciclo así. No demuestra que este vaya a salir igual.
Lo que el beneficio operativo no recoge
Hay una parte de Amazon que no aparece en esas 29 veces, y conviene ponerle números:
- Anthropic. Amazon ha ido invirtiendo desde 2023, y a 30 de junio tenía apuntados en balance 92.500 millones en acciones preferentes y 97.900 millones en notas convertibles. En total, unos 190.000 millones de dólares.
- OpenAI. 28.700 millones invertidos a cierre de junio y otros 21.300 millones desembolsados después, hasta completar 50.000.
- Zoox. Su robotaxi recibió en el trimestre la autorización del regulador estadounidense de seguridad vial para empezar a cobrar por los trayectos.
- Amazon Leo. Su red de internet por satélite tiene cerca de 400 satélites en órbita, suficientes para empezar a dar servicio este año, con clientes ya firmados como Delta o Vodafone.
- Robótica y chips para terceros. La empresa dice abiertamente que estudia vender tanto sus robots como bastidores de sus chips a otras compañías.
Todas las inversiones financieras juntas sumaban 229.700 millones en balance, un 8,5% de lo que vale Amazon en bolsa. Si las restas, el negocio operativo cotiza a unas 26 veces en vez de a 29. Pero no me fiaría de esa resta sin más, por tres razones: son valoraciones de empresas no cotizadas hechas con estimaciones, llevan impuestos pendientes, y sobre todo son circulares. Amazon invierte en Anthropic y OpenAI, y ellas gastan ese dinero en AWS. Las tomo como un colchón y no como parte del precio.
Qué rentabilidad sale, con los supuestos a la vista
Ninguna tesis sobre las acciones de Amazon está completa sin decir qué cabe esperar a este precio. No voy a dar un precio objetivo: voy a enseñar la cuenta para que puedas cambiar los supuestos. Parto de los últimos doce meses (148.400 millones de ventas en AWS, 627.300 en la tienda, 93.700 de beneficio operativo), proyecto cinco años y descuento un 1% anual de dilución, que es lo que crecen las acciones por la retribución a empleados. Por sencillez no cuento la caja que se acumule ni la deuda nueva.
Dos cosas que sacar de aquí. La primera: el escenario central supone que AWS crece al 20%, poco más de la mitad de lo que crece hoy, y con casi medio billón de dólares ya contratado por delante. No hace falta que todo salga bien para que salgan los números. La segunda: mira la columna de las 20 veces. Si dentro de cinco años el mercado decide pagar por Amazon lo que paga por una empresa normal, el mismo negocio te da la mitad de rentabilidad. Como ya vimos en la tesis de inversión de TransDigm, a estos niveles el múltiplo de salida pesa tanto como el negocio.
Los riesgos que pueden romper la tesis
- Que los chips y la memoria sigan encareciéndose. Ya ha pasado: la previsión de inversión de 2026 subió de 200.000 a 220.000 millones por el precio de la memoria. Los chips propios amortiguan parte, pero Amazon sigue comprando muchísimo a terceros.
- Retrasos en los centros de datos. El plan es duplicar la potencia eléctrica disponible entre 2025 y finales de 2027. Cada mes de retraso es capacidad ya pagada que no factura, y el cuello de botella no depende solo de Amazon: depende de la red eléctrica y de permisos.
- Que la vida útil real de los chips sea más corta que los cinco o seis años que se amortizan. Hoy los datos de alquiler van a favor, pero es un mercado con escasez. Cambia el día que sobre capacidad.
- Dos clientes pesan demasiado. De los 496.000 millones contratados, al menos 238.000 millones (casi la mitad) corresponden a OpenAI y a la última ampliación de Anthropic. Son dos empresas jóvenes, y en las dos Amazon es además accionista. Si a una le va mal, Amazon pierde a la vez un cliente y una inversión.
- La deuda ya no es irrelevante. Se ha duplicado en seis meses. Sigue siendo pequeña frente a lo que gana la empresa, pero ha dejado de ser cero en el análisis.
Qué mirar cada trimestre si decides invertir en Amazon
Con la tesis sobre la mesa, el seguimiento cabe en cuatro líneas de la nota de resultados. Son las mismas comprobaciones que aplico en el seguimiento trimestral de los Siete Magníficos, adaptadas a este caso:
- Crecimiento de AWS frente a crecimiento de la inversión. Hoy AWS crece un 37% y la inversión un 64%. La tesis necesita que esas dos líneas se crucen.
- Margen de AWS de los últimos doce meses, no el del trimestre, que se mueve con apuntes puntuales. Hoy 36,8%. Si baja del 33% con las ventas creciendo, la amortización está ganando la carrera.
- Contratos pendientes de facturar. Hoy 496.000 millones. Que siga creciendo, y que crezca por clientes distintos de los dos de siempre.
- Cualquier cambio en la vida útil de los servidores. Sale en una nota a los estados financieros que casi nadie lee. Si Amazon vuelve a acortarla, lo dirá ahí antes que en ningún titular.
Mi conclusión sobre si Amazon es una oportunidad de inversión: no es hoy una acción barata, es un buen negocio a un precio que exige que las cosas vayan razonablemente bien. Lo que la hace interesante es que «razonablemente bien» está muy por debajo de lo que está pasando ahora mismo, y que quien decide invertir en Amazon tiene dos indicadores claros (el margen de AWS y la vida útil de sus chips) que avisarán con tiempo si la tesis se tuerce. Cotiza en el Nasdaq y en dólares, así que necesitas un bróker con acceso al mercado americano; si aún no lo tienes, aquí comparo los mejores brókers para invertir desde España. Y si ya tienes un fondo indexado al S&P 500 o al MSCI World, recuerda que ya eres accionista de Amazon: antes de comprar más conviene ver cuánto pesa de verdad en tu cartera, que es justo lo que puedes comprobar en Tracky.
Fuentes: nota de resultados del segundo trimestre de 2026 de Amazon.com, Inc., 30-07-2026 (sec.gov). Informe trimestral 10-Q a 30-06-2026, con el detalle de Anthropic, OpenAI, deuda y contratos pendientes (sec.gov). Informe anual 10-K de 2025, con los cambios de vida útil de los servidores y las ventas por tipo de negocio (sec.gov). Informe anual 10-K de 2021, para los resultados por segmento de 2019 a 2021 (sec.gov). Notas de resultados del cuarto trimestre de 2021, 2023 y 2024, para la serie de unidades vendidas por terceros, el margen de AWS y el flujo de caja libre (2021, 2023, 2024). Carta a los accionistas de Andy Jassy, abril de 2026 (sec.gov). Transcripción de la llamada de resultados del segundo trimestre de 2026, para la previsión de inversión, el apunte de los contratos de energía y las declaraciones sobre vida útil y capacidad (The Motley Fool). Precios de alquiler de chips: Mihir Kshirsagar, Center for Information Technology Policy de Princeton, 18-12-2025 (blog.citp.princeton.edu), y datos de Silicon Data recogidos por Wccftech, 3-08-2026 (wccftech.com). Cotización de cierre del 30-09-2026 según Yahoo Finance (finance.yahoo.com). Los porcentajes, los múltiplos, el margen sin el apunte de energía, la cuenta de la publicidad y los tres escenarios son cálculos propios sobre esas cifras; el margen de la publicidad es una estimación, porque Amazon no lo publica. Esto no es una recomendación de inversión personalizada.
Preguntas frecuentes
¿Es Amazon una buena oportunidad de inversión ahora?
A 1 de octubre de 2026 cotiza a unas 29 veces su beneficio operativo de los últimos doce meses, un precio que no es de ganga y que exige que el negocio siga creciendo. A favor tiene que AWS crece un 37% con 496.000 millones de dólares en contratos pendientes de facturar. En contra, que invierte 220.000 millones al año, tiene el flujo de caja libre en negativo y la rentabilidad cae a la mitad si el mercado deja de pagar ese múltiplo.
¿A qué PER cotiza Amazon y por qué distintas webs dan cifras diferentes?
El PER que muestran la mayoría de webs ronda las 20 veces, pero incluye unos 80.000 millones de dólares de ganancias no operativas, casi todas por revalorizar su participación en Anthropic. Midiendo solo el negocio, Amazon cotiza a unas 28,7 veces su beneficio operativo contando deuda y caja, y a unas 36 veces si a ese beneficio se le restan impuestos.
¿Cuánto del beneficio de Amazon viene de AWS?
En el primer semestre de 2026, AWS aportó el 60% del beneficio operativo de Amazon con solo el 21% de las ventas. No es algo nuevo: fue el 63% en 2019, el 67% en 2023 y el 57% en 2025. Lo que ha cambiado es el ritmo: AWS crece un 37%, el más alto en dieciocho trimestres, y su margen operativo de los últimos doce meses es del 36,8%.
¿Qué son Trainium y Graviton y por qué importan para el margen de Amazon?
Son chips diseñados por la propia Amazon: Graviton es un procesador de uso general y Trainium un chip específico para inteligencia artificial. Al usarlos en vez de comprar chips a terceros como Nvidia, Amazon se queda con ese margen. Su negocio de chips factura a un ritmo de más de 25.000 millones de dólares al año, y la empresa espera que Trainium le dé varios cientos de puntos básicos de ventaja en margen operativo.
¿Por qué importa tanto la vida útil de las GPU en Amazon?
Porque un servidor no se apunta como gasto de golpe, sino repartido entre los años que se espera que dure. Por cada 100.000 millones de dólares en servidores, amortizar en seis años supone 16.700 millones de gasto anual y en cuatro años, 25.000 millones. Amazon amortiza sus servidores en cinco o seis años, y en 2025 acortó de seis a cinco la vida útil de una parte por el ritmo de avance de la inteligencia artificial.
¿Gana dinero Amazon con su tienda online?
Los segmentos de tienda (Norteamérica e Internacional) ganaron 39.000 millones de dólares de beneficio operativo en los últimos doce meses, un margen del 6,2%. Pero dentro está la publicidad, que facturó 76.100 millones. Amazon no publica su margen; si fuera del 50%, como estiman muchos analistas, la publicidad explicaría casi todo ese beneficio y el resto de la tienda apenas ganaría dinero.
¿Por qué Amazon tiene el flujo de caja libre en negativo?
Porque está invirtiendo más de lo que genera. En los últimos doce meses hasta junio de 2026 su negocio produjo 161.400 millones de dólares de caja e invirtió 169.000 millones, sobre todo en centros de datos y chips para inteligencia artificial. El resultado es un flujo de caja libre de 7.600 millones en negativo, cubierto con deuda, que se ha duplicado en seis meses hasta 128.900 millones.
¿Cuánto vale la participación de Amazon en Anthropic?
A 30 de junio de 2026 Amazon tenía apuntados en su balance unos 190.000 millones de dólares en Anthropic: 92.500 millones en acciones preferentes sin voto y 97.900 millones en notas convertibles. Es una valoración contable de una empresa no cotizada, hecha con estimaciones, y Anthropic es a la vez uno de los mayores clientes de AWS.
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