Tracky conecta tus brókers, junta todo en una sola cartera y te dice cuánto estás ganando de verdad. Y como invertir en solitario se hace cuesta arriba, deja que te compares con tus amigos: ranking, duelos y un feed donde se comenta lo que pasa.
Si has aportado dinero más de una vez —y si inviertes cada mes, lo has hecho— el porcentaje simple que muestra tu bróker no describe lo que ha hecho tu cartera. Se distorsiona con cada ingreso y con cada retirada, y cuanto más constante eres, más engaña.
Con dos brókers el problema se multiplica: no puedes sumar un "+8,3%" y un "+6,1%" y quedarte con la media, porque depende de cuánto dinero tenías en cada sitio y en qué momento. La misma cartera puede rendir un −1% o un −8% según cómo se mida, y las dos cifras ser correctas.
Tracky reconstruye tu rentabilidad con TWR a partir de tus transacciones y del histórico de precios. Es el método que los estándares del sector exigen para comparar resultados, justamente porque no premia ni castiga por cuándo metiste el dinero.
Seamos honestos, porque la alternativa real de casi todo el mundo no es otra app: es una hoja de cálculo. Y para algunas cosas es mejor.
La prueba está en la experiencia de cualquiera que lo haya intentado: el Excel de seguimiento se mantiene impecable dos meses y luego se queda a medias. No por falta de ganas — por lo que cuesta sostenerlo.
Es lo que hace a Tracky distinto de un simple registro de posiciones. Puedes ver cómo te va frente a tus amigos, entrar en el ranking y retar a alguien a un duelo.
No es solo un juego: tener a alguien mirando cambia cómo inviertes. Lo que dice la evidencia sobre compararse es más matizado de lo que parece, y por eso el ranking compara rentabilidad, no cuánto dinero tiene cada uno.
Interactive Brokers, Alpaca, Revolut X, eToro, Trade Republic, Charles Schwab, TradeStation y SnapTrade. Hasta dos a la vez.
Ese límite de dos es a propósito, y tiene que ver con algo que conviene saber aunque no uses Tracky: depender de un solo bróker es un riesgo real, y dos es el punto donde tienes redundancia sin que seguir la cartera se vuelva inmanejable.
Las conexiones son de solo lectura: Tracky consulta posiciones y efectivo, y no puede enviar una orden de compra o venta a ningún bróker. Las credenciales se cifran en reposo. En los brókers que usan PIN, el PIN no se guarda en ningún momento: se usa al conectar y se descarta.
¿Qué es Tracky?
Una app para seguir tu cartera de inversión: conectas hasta dos brókers a la vez, une las posiciones de ambos en una sola cartera y calcula tu rentabilidad real con TWR. Además tiene capa social: ranking, duelos y comparación con tus amigos.
¿Puedo seguir varios brókers en una sola app?
Sí, hasta dos a la vez. Es el límite justo para tener redundancia sin que la cartera se vuelva imposible de seguir, y es precisamente el caso en el que sumar los porcentajes que enseña cada bróker deja de funcionar.
¿Es mejor una app o un Excel para seguir mis inversiones?
Excel gana si quieres control total del cálculo y no te importa mantenerlo. Una app gana en lo que un Excel hace mal: actualizar precios y divisas cada día, reconstruir la rentabilidad ponderada por tiempo sin errores de fórmula y no depender de que te acuerdes de anotar cada operación. Mucha gente empieza en Excel y lo abandona en la segunda hoja.
¿Es seguro conectar mi bróker?
Las conexiones son de solo lectura: Tracky consulta posiciones y efectivo, pero no puede enviar una orden de compra o venta. Las credenciales se cifran en reposo y, en brókers con PIN, el PIN no se guarda: se usa al conectar y se descarta.
¿Puedo comparar mi rentabilidad con la de mis amigos sin enseñar cuánto dinero tengo?
Sí. Puedes compartir solo la distribución de tu cartera en porcentaje, sin importes. En ese modo el servidor recorta las cifras en euros antes de enviarlas, así que ni la cartera, ni el ranking, ni tus publicaciones delatan tu patrimonio.
¿Cuánto cuesta Tracky?
Seguir tu cartera, ver tus KPIs y comparar con tus amigos no tiene coste.
Si estás dando los primeros pasos, seguir la cartera es la segunda parte del problema. La primera es por dónde se empieza, y en el blog lo contamos sin vender nada: fiscalidad, brókers, cómo se mide la rentabilidad y qué mueve los mercados, citando siempre las fuentes.