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Análisis de mercado

EE.UU. vendió euros para comprar yenes: qué es el carry trade y por qué te afecta aunque no toques divisas

2026-08-01 · 8 min de lectura

El jueves 30 y el viernes 31 de julio pasó algo que no se veía desde 2011: Japón y Estados Unidos intervinieron para sostener el yen. Y Estados Unidos lo hizo de una forma que sorprendió a mucha gente — vendiendo euros.

Suena a noticia de mesa de trading, lejana para quien tiene un fondo indexado y poco más. No lo es: el yen es la fuente de dinero barato más importante del mundo, y cuando se mueve rápido la onda llega a las bolsas de todo el planeta. Ya pasó hace dos años: fue el peor día del Nikkei desde 1987.

Qué pasó el jueves: Japón mueve ficha

El yen venía de tocar 163,99 por dólar, un mínimo de casi cuarenta años. El jueves 30 el Gobierno japonés y el Banco de Japón entraron comprando yenes y vendiendo dólares, mientras las mesas hacían comprobaciones de tipos de cambio — la señal clásica de que una intervención está en marcha. El yen saltó más de un 3%, hasta 157,8.

El mismo día, el Banco de Japón mantuvo tipos en el 1,00% con una votación de 8 a 1. El único disidente, Takata, pedía subirlos 25 puntos básicos. Ese detalle importa, y volveremos a él.

Qué pasó el viernes: EE.UU. se suma — y por qué con euros

Al día siguiente, el Tesoro estadounidense avisó a varios bancos, a través de la Fed de Nueva York, de que estuvieran "listos para una acción futura". Y actuó: la Fed de Nueva York vendió euros para comprar yenes por cuenta del Tesoro, ejecutándolo a través de Goldman Sachs y Morgan Stanley.

Es la primera vez que Estados Unidos apoya directamente al yen desde 2011, cuando lo hizo con el G7 tras el terremoto de Japón. Antes, solo en 1998 (también por el yen) y en 2000 (por el euro recién nacido). Ocurre una vez por década, no es una herramienta de uso corriente.

¿Por qué euros y no dólares? No es un gesto político. El Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro —la hucha con la que Estados Unidos interviene— mantiene sus reservas en solo dos divisas: euros y yenes. Para comprar yenes no podía gastar yenes. El euro era, literalmente, lo único que le quedaba. Es aritmética de balance, no geopolítica.

¿Y esto qué le hace al euro? Poco. Vender euros presiona su cotización a la baja, pero el mercado de divisas mueve billones al día y las reservas de ese fondo son una fracción minúscula. Si tienes ahorros en euros, lo que debería importarte aquí no es la pata del euro: es la del yen.

El carry trade: por qué esto le importa a tu cartera

El carry trade es una de las operativas más grandes del mundo, y la idea es simple: pedir prestado donde el dinero es barato e invertir donde renta más. Durante casi tres décadas Japón ha sido el sitio barato: con tipos en cero, endeudarse en yenes no costaba nada.

La mecánica, paso a paso:

  1. Un fondo pide prestados yenes, pagando un interés mínimo.
  2. Cambia esos yenes por dólares, pesos mexicanos, o la divisa que sea.
  3. Compra con ellos algo que rente más: bonos, acciones, deuda corporativa, inmuebles.
  4. Se queda con la diferencia entre lo que cobra y lo que paga.

Mientras el yen esté débil o estable, es una máquina de ganar dinero. El problema es lo que nadie mira hasta que duele: esa deuda hay que devolverla en yenes. Si el yen se aprecia, devolver el préstamo cuesta más y el beneficio se evapora — o se vuelve pérdida.

¿Cuánto dinero hay en juego? Nadie lo sabe, y eso es parte del problema

Circulan cifras muy dispares. UBS estimó el acumulado entre dólar y yen desde 2011 en unos 500.000 millones de dólares; otras estimaciones hablan de entre 1 y 4 billones. La diferencia es tan grande porque buena parte de estas posiciones no se declara: viven en derivados y fondos de cobertura, y los datos son fragmentarios.

Esa opacidad no es un detalle técnico: es el riesgo. Cuando algo grande se desmonta deprisa y ni los reguladores conocen su tamaño, la sorpresa no está en la dirección del movimiento, sino en su magnitud.

Qué pasa si el yen SUBE (la dirección peligrosa)

Cuando el yen se fortalece deprisa, se dispara una secuencia que se retroalimenta:

No es teoría. El 5 de agosto de 2024 ocurrió exactamente eso. El Banco de Japón había subido tipos del 0,1% al 0,25%; días después, un dato de empleo estadounidense flojo (114.000 puestos frente a 175.000 esperados) estrechó aún más la diferencia de tipos que hacía rentable la operativa. El resultado: el Nikkei cayó un 12% en una sola sesión, su peor día desde 1987, y el índice de volatilidad VIX se disparó hasta 65 — un nivel que solo se había visto en la pandemia y en 2008.

Lo amplificó el posicionamiento: muchas de esas posiciones cortas en yen estaban montadas contra posiciones largas en tecnología estadounidense. Al cerrar una pata hubo que cerrar la otra, y el desplome se propagó a mercados que nada tenían que ver con Japón.

Qué pasa si el yen BAJA

La otra dirección no es "lo bueno", es simplemente un riesgo distinto y más lento:

De ahí que el voto de 8 a 1 sea relevante: un disidente pidiendo subir tipos es una grieta. Si se ensancha, el diferencial que sostiene el carry trade se estrecha por la vía japonesa, sin que Washington tenga que hacer nada.

La conclusión útil no es "el yen sube, malo; el yen baja, bueno". Es que lo que hace daño es la velocidad, no la dirección. Un yen que se aprecia poco a poco durante meses permite deshacer posiciones con orden. Un yen que se aprecia un 3% en un día —como el jueves— no.

¿Funcionan estas intervenciones?

Es la pregunta que casi nadie hace, y tiene respuesta con datos. Las coordinadas funcionan bastante bien: de doce a gran escala estudiadas, once lograron el efecto buscado sobre el yen. Las unilaterales, mucho menos — desde que Japón dejó de coordinarse con EE.UU. en 1995, las suyas aciertan alrededor del 60%.

Eso reencuadra la noticia: lo relevante no es que se haya intervenido, sino que por primera vez en más de una década lo hayan hecho los dos juntos. La literatura añade qué hace que funcione: volumen grande, comunicación pública y —la más importante— que la política monetaria acompañe. Una intervención que rema contra los tipos acaba perdiendo. Por eso el voto de 8 a 1 es la pieza que faltaba: si Japón empieza a subir tipos, esto deja de ser un parche.

Por qué te afecta aunque nunca hayas tocado una divisa

Si tu cartera es un fondo indexado global, no tienes yenes. Pero sí tienes, indirectamente, las acciones que compra quien se financia en yenes: cuando ese inversor vende a la fuerza, vende tecnología estadounidense y renta variable de mercados desarrollados. Lo mismo que tienes tú.

Y se suma a otra tensión: el encarecimiento del dinero en EE.UU. y el repunte de los CDS de las grandes tecnológicas. Dos historias distintas apuntando al mismo sitio.

Qué hacer con esto — y qué no

Lo primero, lo que no: esto no es una señal para vender, ni para comprar yenes, ni para intentar adivinar la próxima intervención. Los bancos centrales intervienen precisamente cuando nadie lo espera; ese es el punto.

Tres señales que valen más que cien titulares: las próximas reuniones del Banco de Japón (si ese 8 a 1 pasa a 7 a 2, el diferencial se estrecha solo); la velocidad del yen más que su nivel (varios días seguidos al 2-3% es la alarma, una deriva lenta no); y si las siguientes intervenciones siguen siendo coordinadas.

Y tres cosas razonables que hacer:

Lo que ha cambiado no es que el carry trade sea peligroso — siempre lo ha sido. Es que ahora hay dos bancos centrales dispuestos a mover el yen a propósito, con un historial que dice que cuando se coordinan lo consiguen. Y en una operativa cuyo tamaño real nadie conoce.

Fuentes: Financial Times vía Reuters (intervención del Tesoro y venta de euros a través de la Fed de Nueva York); Reuters, David Lawder, 31-07-2026 (aviso a los bancos); Nikkei (intervención japonesa del 30 de julio); Banco de Japón (tipos y votación); Fed de Nueva York y Departamento del Tesoro (operativa del Fondo de Estabilización Cambiaria); NBER y Banco Central Europeo (eficacia de las intervenciones coordinadas); UBS y estimaciones de mercado (tamaño del carry trade). Contexto de mercado a partir de The Markets Eye. Análisis y opinión propios; esto no es una recomendación de inversión personalizada.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el carry trade en yenes?

Consiste en pedir prestado en yenes, donde el interés es muy bajo, cambiarlos por otra divisa e invertir en activos que renten más, quedándose con la diferencia. Funciona mientras el yen esté débil o estable; si el yen se aprecia, devolver ese préstamo cuesta más y el beneficio desaparece.

¿Por qué Estados Unidos vendió euros para comprar yenes?

Porque el Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro solo mantiene reservas en dos divisas: euros y yenes. Para comprar yenes no podía gastar yenes, así que el euro era la única alternativa disponible. Es una consecuencia de cómo está compuesto ese fondo, no una decisión geopolítica contra Europa.

¿Funcionan las intervenciones en el mercado de divisas?

Las coordinadas entre varios bancos centrales, bastante: de doce intervenciones coordinadas a gran escala estudiadas, once lograron el efecto buscado sobre el yen. Las unilaterales funcionan mucho menos — las de Japón en solitario, alrededor del 60% de las veces desde 1995. Por eso importa que esta vez actuaran juntos.

¿Qué pasa en las bolsas si el yen sube de golpe?

Se dispara una espiral: quien se financió en yenes vende los activos que compró para devolver el préstamo, esas ventas empujan el yen aún más arriba y obligan a más gente a cerrar. El 5 de agosto de 2024 ese mecanismo hizo caer al Nikkei un 12% en una sesión, su peor día desde 1987, con el VIX disparado hasta 65.

¿Cuánto dinero mueve el carry trade en yenes?

No se sabe con exactitud. UBS estimó el acumulado entre dólar y yen desde 2011 en unos 500.000 millones de dólares, y otras estimaciones hablan de entre 1 y 4 billones. La diferencia es tan grande porque buena parte vive en derivados y fondos de cobertura, sin declarar. Esa opacidad es parte del riesgo.

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Esto es contenido educativo, no una recomendación de inversión personalizada. Antes de mover un euro, mira tu propia situación y, si hace falta, habla con alguien autorizado para asesorarte.